Tres poemas de Yu Xiuhua

Traducidos del chino por Feng Lan y Juan Carlos Galeano

 

"Los trigales se van poniendo amarillos"

 

Primero los trigales frente a mi casa se van poniendo amarillos, 

en todo Hengdian, luego, en la llanura de Hanjiang.

 

Los trigales silenciosos bajo la luna; entre ellos se rozan tiernos.

Es el amor de las cosas en el mundo.

 

En la vastedad de amarillos tan poderosa, cómo me gusta 

estar contigo, lugarcito blanco de mi vida.  

 

A medianoche mi padre fuma, la luna en su espalda.

Sus hombros, en los que nacieron miles de espigas de trigo, 

cada día más pequeños.

 

Oh padre, tu felicidad es la piel tostada del trigo.

Tu miseria, corazón blanco de un grano de trigo.

 

Me gusta haber llegado a este lugar,

pasar como un gorrión con el cielo en su pico. 

"El viento sopla"

 

Al anochecer, campanillas de la mañana cerradas.

El azul del cielo se pone estrellado.

El corazón rojo oscuro es profundo, duele, pero palpita, 

grita inmenso en lengua extraña.

Murmullos indescifrables en el viento y el corazón

los quiere a todos. Al caracol lentamente subiendo  

le da su camino. 

Ah, a todos nos gusta la luz, aunque

huya en un parpadeo.

Pero siempre tú,

con tu nombre que al pronunciarlo me tiembla el corazón. 

"Te quiero"

 

Espero algo cada día. Busco agua, cocino, tomo las medicinas a tiempo.

Me tiro al sol mañanero como si fuera piel de naranja seca. 

Bebo mis tazas de té: crisantemo, jazmín, rosa y limón,

plantas hermosas camino a la primavera.

Otra vez quedan pedazos de nieve en mi corazón,

demasiado blanca tan cerca de la primavera.

 

Leo tus poemas en mi patio limpio. El amor de este mundo

relampaguea como gorrión al pasar.

Pero el tiempo brilla. Yo soy poco de angustias. 

Si te mando un libro no será de poemas,

será de plantas, sobre cultivos.

Algo que hable de la diferencia entre el arroz y la tara,

 

que te diga lo que siente un grano de tara en la primavera.