Mao Huamani

"VIII"

¿Cuánto durará esta admiración?

Dímelo tú,
Que sueles jugar con las palabras

Y ocultas las emociones,

Que no dejas en libertad la emoción caduca,
Caduca como aquella tristeza que acarrean tus noches.

Y no dejas,
No dejas ver tu sonrisa al sol,
No cierres lo ojos que se apagan las luces,

Dormita el recuerdo y eleva,
Eleva la emoción oculta.

Ya te hablé del tiempo,
Del norte y del sur,
De lo bella y dominante que eres,
De tus pétalos y espinas,
De tu sonrisa y tu canto,
Del color rojo y de tus ojos color café,
Del enredo de tu cabello,
De febrero, de marzo, de julio y de octubre,

 

Es que en octubre fue cuando te vi,

Y preguntaste ¿Por qué a ti?
Y seguiré respondiendo,
Porque sigues siendo la Flor roja,

Sumaq t'ika.

Quizás sea solo un vaticinio,
Quizás algún apuro,
Que me he delatado ante tantas líneas,

Líneas que me dijiste haberte alegrado.

En medio del misterio de tu ser,

No sé de qué ilusión hablo,
Si la niebla no deja ver de noche,

Y la luna no se muestra,

Así como tú.
Tanteo en el silencio de tu voz,
Porque ya los dioses han lanzado los dados,
Los dados eternos de Vallejo,
que han obligado a escribirte de cosas,
cosas que quizás ni te interesan,
y quizás te preguntas extrañada nuevamente ¿Por qué?

Dímelo tú
Que sueles jugar con la luz y las palabras,
Sumaq t'ika...