Juan Carlos Galeano

"Anacondas" 

            a William Boose

Su costumbre es vivir en las casas de agua. Cuando quieren cambian de lugar, sobre todo en las inundaciones. Donde viven se pesca abundante porque son madres de los peces. Son hijas de una anaconda gigante que vino de las estrellas dejando a la gente, animales y árboles. Trabajan como policías. Si ven que te has metido en su sitio a molestar, a llevarse su pesca, te cazan. Flotan solamente la trompa y los ojos para verte. Su silbido es como la llegada de la lluvia y ese sonido marea.

 

¿Y para cazarte qué hacen? Tienen el poder de magnetizar cuando estás andando por ahí o pescando. Entonces rebalsan y ahí te pueden atrapar. Porque la anaconda jala desde la distancia como si tuviera un imán y te quita la voluntad. Le brilla algo como un diamante en el centro de su cabeza. Cuando te jala la anaconda ya no caminas. Ahí nomás te quedas nulo. También hay horas en que las anacondas salen. En el río Marañón seis de la tarde es una hora. Doce de la noche es otra hora. A esas horas les gusta buscar comida. Si van a cazar animales grandes de tierra, como la sachavaca, primero enroscan la cola de un árbol, se aseguran bien y le tiran.

 

Son de agua y fabrican el agua. La anaconda mayor que le da vueltas a la tierra hace que las anacondas emboquen el agua y la disparen. Paaaauuu, Paaaauuu, disparan en la oscuridad. Disparan para que crezca el agua. Pero primero deben cazar. Ven en un árbol una garza o un mono y le disparan. Tumban a cualquiera con sus cañonazos de agua. Así le avisan a los peces que se vayan a los bosques a pasar el invierno, a tener sus crías. Ellas retumban y todos las escuchamos. Empiezan a bajar troncos, ramas e islas flotantes por los ríos. O sea que la anaconda manda sus tiros de agua para que venga el invierno.

 

Lo mismo en mayo, cuando empieza la merma. Se le escucha cazar de nuevo. Esa es su manera de transmitir que el río inició la vaciante. Son muchas las que disparan en lagos y ríos. Hacen hartos disparos el mismo día y su noche. Como si dieran órdenes. Paaaauuu, Paaaauuu, y se forman las playas para que jueguen Volleyball las muchachas. En esos días se pueden ver los arco iris, pitillos de las nubes tomando agua.